sábado, 31 de marzo de 2012

No hay refugio, Emily Roberts

“La destrucción y el amor es lo mismo. Una playa en ruinas. Un poema favorito. Un anillo perdido. Un abrazo donde no nos delaten las farolas.”

No hay refugio, Emily Roberts

Yo ya sé, Luis E. Prieto V

“Tuviste la certeza de la sangre,
el hueco lacerado del dolor y de la duda,
el espejo roto de los besos acabados,
la risa congelada del hambre y la injusticia.”

Yo ya sé, Luis E. Prieto V.

Un poema nunca está acabado, Emily Roberts

“No me preguntes si he barrido nuestras cosas,
si entendí lo último que me dijiste
o te escuché
dibujando un mapa
con rotulador permanente
sobre la tierra extranjera
antes de que yo partiera.”

— Fragmento de Un poema nunca está acabado, Emily Roberts

viernes, 30 de marzo de 2012

Otra carta, Jaime Sabines

“Yo quiero llorar a veces furiosamente
porque no sé qué, por algo,
porque no es posible poseerte, poseer nada,
dejar de estar solo.”

— Fragmento de Otra carta, Jaime Sabines

Otra carta, Jaime Sabines

“Quisiera hablar de ti a todas horas
en un congreso de sordos,
enseñar tu retrato a todos los ciegos que encuentre.
Quiero darte a nadie
para que vuelvas a mí sin haberte ido.”

— Fragmento de Otra carta, Jaime Sabines

Otra carta, Jaime Sabines

“Qué nostalgia de ti cuando no estás ausente.”

— Fragmento de Otra carta, Jaime Sabines

Otra carta, Jaime Sabines

“Te invito a comer uvas esta tarde
o a tomar café, si llueve,
y a estar juntos siempre, siempre, hasta la noche.”

— Fragmento de Otra carta, Jaime Sabines

Testamento del pez, Gastón Baquero

“Yo te amo, ciudad,
aunque sólo escucho de ti el lejano rumor,
aunque soy en tu olvido una isla invisible,
porque resuenas y tiemblas y me olvidas.”

— Fragmento de Testamento del pez, Gastón Baquero

Testamento del pez, Gastón Baquero

“Yo te amo, ciudad
porque la muerte nunca te abandona,
porque te sigue el perro de la muerte
y te dejas lamer desde los pies al rostro,
porque la muerte es quien te hace el sueño,
te inventa lo nocturno en sus entrañas.”

— Fragmento de Testamento del pez, Gastón Baquero

Testamento del pez, Gastón Baquero

“Ante tus ojos, ante tu olvido, ciudad, estoy muriendo,
me estoy volviendo un pez de forma indestructible,
me estoy quedando a solas con mi alma.”

— Fragmento de Testamento del pez, Gastón Baquero

Testamento del pez, Gastón Baquero

“Siento cómo la muerte me mira fijamente,
cómo ha iniciado un viaje extraño por mi alma,
cómo habita mi estancia más callada,
mientras descansas, ciudad, mientras olvidas.”

— Fragmento de Testamento del pez, Gastón Baquero

De no ser por el pavor que tengo, jamás tomaría precauciones, Carlos Monsiváis

“La violencia nos obliga a teatralizar y generalizar la experiencia desagradable o trágica, nos encierra doblemente en nuestras casas, se vuelve el estado de sitio de los ricos rodeados de guaruras (esos ángeles de la guarda de las previsiones sombrías), modifica la intuición hasta volverla depósito de miedos ancestrales, se aterra ante la propia sombra porque no se sabe si el inconsciente va armado.”

— Fragmento de De no ser por el pavor que tengo, jamás tomaría precauciones, Carlos Monsiváis

La virgen de los sicarios, Fernando Vallejo

“Virgencita niña de Sabaneta, que vuelva a ser el que fui de niño, uno solo. Ayúdame a juntar las tablas del naufragio.”

— Fragmento de La virgen de los sicarios, Fernando Vallejo

La virgen de los sicarios, Fernando Vallejo

“La fugacidad de la vida humana a mí no me inquieta; me inquieta la fugacidad de la muerte: esta prisa que tienen aquí para olvidar. El muerto más importante lo borra el siguiente partido de futbol.”

— Fragmento de La virgen de los sicarios, Fernando Vallejo

Paseo nocturno: Rubem Fonseca

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“No veo nada. Tu rostro parece el retrato de alguien hacienda una pose, un retrato antiguo, de un desconocido, dijo Ángela. Ella también parecía el retrato antiguo de un desconocido.”

— Fragmento de Paseo nocturno
Rubem Fonseca

La culpa es de uno, Mario Benedetti

“La culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos ni del tiempo.”

— Fragmento de La culpa es de uno, Mario Benedetti

jueves, 29 de marzo de 2012

Éstas, William Carlos Williams

“Éstas
son las semanas desoladas, oscuras
en las que la naturaleza iguala
en su aridez la estupidez del hombre.”

— Fragmento de Éstas, William Carlos Williams

Éstas, William Carlos Williams

“Casas en cuyos cuartos
hace un frío que excede lo pensable,
las personas que amábamos, ausentes,
las camas despobladas, los sillones
húmedos, y las sillas sin usar.”

— Éstas, William Carlos Williams

Siempre, Maruja Vieira

Estoy sola,
con el corazón limpio como una fuente nueva.

Fragmento de Siempre, Maruja Vieira

miércoles, 28 de marzo de 2012

JULIO CORTÁZAR: Rayuela

Toco tu boca, con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


JULIO CORTÁZAR: Rayuela